Tratamientos para la Piel y los cuidados adecuados permiten que el rejuvenecimiento sea posible.
Cuando se habla de Rejuvenecimiento Facial, es importante tener en cuenta que no existe una técnica única que permita alcanzar los diversos resultados esperados. El tema debe abordarse como un compendio de tratamientos médicos que incorporan de manera equilibrada diversas técnicas y procedimientos enfocados en la necesidad particular de cada paciente.
El inexorable paso del tiempo, va proporcionándole a la piel un aspecto demacrado. Algunas personas realmente sienten que la cara "se les cae", pues van desapareciendo poco a poco los tejidos de relleno y los apoyos naturales que no sólo proporcionaban a la piel del rostro su estructura anatómica, sino que además la acolchan y le daban tersura.
Aparecen entonces los surcos alrededor y bajo los ojos y las líneas de marioneta que parten de las comisuras de la boca y caen verticalmente hacia el borde inferior del mentón. Se trata de defectos nacientes que se ubican en el centro de la cara y que son imposibles de resolver mediante las técnicas convencionales que básicamente “estiran y quitan” la piel que sobra; pues, por su centrada ubicación, resulta técnicamente imposible respetar la anatomía fija que da al rostro su aspecto natural. Por fortuna, en los últimos años han surgido y perfeccionado nuevas alternativas especiales dirigidas a rejuvenecer el centro de la cara sin restar naturalidad.
Los rellenos faciales
Son materiales biocompatibles que se utilizan para corregir arrugas y surcos o para dar volumen a determinadas zonas de la cara, proporcionándole un aspecto natural, mediante un sencillo procedimiento.
Dependiendo del tipo de arruga a tratar o de la profundidad de un surco, pueden ser utilizados productos de distintas densidades y a distintas profundidades, que garantizan un resultado más natural. En muchos casos el especialista no busca eliminar del todo una arruga, sino disminuir progresivamente su profundidad, para alcanzar el efecto de rejuvenecimiento esperado sin alterar la expresión de la cara.
Antes de aplicar un relleno facial, el especialista debe efectuar un riguroso examen a la anatomía facial de su paciente; de esta manera podrá indicar adecuadamente qué tipo de relleno debe ser aplicado y cómo ha de aplicarse. Con todo, no sobra aclarar que la técnica en el manejo de los rellenos faciales es muy especializada, sobretodo porque una mala implantación del producto puede ocasionar resultados nefastos, tanto en la salud, como en la anatomía facial del paciente.
Todos los rellenos se realizan con anestesia local, mediante una técnica mínimamente invasiva y casi indolora que sólo precisa de 15 a 20 minutos en la consulta médica y que permite alcanzar un resultado estético rápido y muy satisfactorio; a tal punto, que el paciente puede reincorporarse a su vida social y laboral al día siguiente.
Toxina botulínica
La función de la toxina botulínica (BOTOX R) es provocar la relajación temporal de los músculos ubicados bajo las arrugas, por lo que estas se atenúan y casi desaparecen. Se aconseja su utilización para corregir, eliminar y disminuir arrugas de expresión en zonas como la frente, el entrecejo y las llamadas patas de gallo. Resulta un tratamiento muy útil para personas con edad comprendida entre los 25 y 45 años, pues corrige las arrugas de expresión, pero no la flacidez o las arrugas producidas por el envejecimiento cutáneo.
La técnica consiste en infiltrar el medicamento en los músculos que se quiere relajar por medio de una aguja muy fina, ya que se hace a muy poca profundidad. El resultado no es inmediato, sino que puede tardar entre 4 y 6 días en apreciarse. La duración del efecto puede variar según la persona, de 4 a 6 meses. Pasado este tiempo, puede inyectarse nuevamente sin problemas.
Es importante advertir que la toxina botulínica debe ser aplicada por médicos especialistas. Un uso incorrecto del BOTOX R puede provocar graves lesiones; de ahí que el tratamiento deba realizarse en la consulta del médico, siguiendo todas las normas de esterilización, higiene y desinfección adecuadas y utilizando material médico desechable. No se necesita un quirófano ya que no es una técnica quirúrgica, sino médica.