Xeneida Godoy :: Edad 37 años
Me miré al espejo y me sentí feliz, mucho más de lo que solía ser.
Toda la vida tuve problemas de sobrepeso, además viví once años en los Estados Unidos, allá no tenía inconveniente, era una persona feliz y no me importaba, la mayoría de mis amigas sufrían los mismos problemas de obesidad que yo, he incluso peores, nos prestábamos la ropa.. allá es normal ser así, pero cuando llegué a Colombia me dí cuenta que éste país no es para gordos. Tenía problemas al comprar la ropa, pues no encontraba nada y la gente no era amable por mi apariencia.
Me acuerdo que el Dr. Piñeres me preguntó cuántas comidas hacia al día, yo le dije una; el se quedó asombrado, ajajá era una sola pues todo el día me la pasaba comiendo.
Por ejemplo me desayunaba un sándwich en un pan francés de los grandes y al poco tiempo me comía un pastel, una empanada y así seguía todo el día.
Además sufría de bulimia por la ansiedad, comía demasiado y luego tomaba diuréticos, laxantes y todo tipo de pastillas para adelgazar. No sabía que eso era bulimia pues pensé que siempre estaba asociada a provocarse el vómito. Cómo dije antes, no me sentía mal con mi sobrepeso cuando vivía en los Estados Unidos y además mi esposo me conoció así. Pero cuando llegué a Colombia supe que tenía un problema y comencé a buscar ayuda.
Quería someterme al By-pass pero el Dr. Piñeres, luego de realizarme las consultas necesarias, me habló de todas las alternativas que tenía y me recomendó el Balón Gástrico.
Por eso escogí éste programa, por la honestidad y por la atención personalizada. Los otros doctores únicamente se preocupan por someter al paciente al tratamiento más costoso sin importarles nada más. El Dr. Piñeres fue el único que me aconsejó honestamente y después de una serie de valoraciones me recomendó el Balón Gástrico.
Hace dos años me sometí al procedimiento y hoy todavía tengo seguimiento, el seguimiento es continuo. Cualquier consulta o chequeo que te quieras hacer, el Dr. Piñeres está ahí para escucharte y ayudarte. Además hay acompañamiento de todo su equipo.
Me introdujeron el Balón Gástrico en Diciembre 19 de 2006, en ese momento pesaba 102 kilos, ahora peso 72 kilos y estoy esperando mantenerme así. La primera semana fue molesta para mí. No porque algo hubiese salido mal durante la intervención, sino porque la ansiedad es un problema mental y yo me obligaba a comer en exceso pero el cuerpo no me lo permitía, entonces tuve vómito.
Siempre he sido una persona de contextura gruesa y no hice ese cambio por una cuestión estética sino para sentirme bien y en especial cómoda.
Ahora la gente me trata amablemente, no tengo problemas para buscarme ropa. El cambio más importante fue el darme cuenta que podía ser más feliz de lo que era antes, mirarme al espejo y sentirme bien.
Eso cambia todo, poder salir, ir de compras y no estar pensando en comida todo el tiempo porque te vuelves esclavo de ella.
Ahora como de todo pero en las porciones adecuadas.
Más información: www.healthyweightcolombia.com