Centros de Excelencia en Cirugía Bariátrica y Alternativas no Quirúrgicas

La obesidad se debe enfrentar con un tratamiento integral, realizado en centros especializados.

Por toda la comunidad médica y no médica son bien conocidas las bondades de la cirugía bariátrica, su efecto en la reducción de peso y en la transformación física y el beneficio alcanzado en toda la economía corporal de los pacientes que se someten a ella. Ahora el tema pasa por la conformación de centros altamente especializados (centros de excelencia) no sólo en la realización de las cirugías, sino en el manejo integral de toda la problemática que envuelve al paciente obeso, lo que implica la constitución  de equipos de trabajo cien por ciento dedicados al tema, que propendan permanentemente por alcanzar los mejores resultados y el mínimo de efectos adversos en el manejo interdisciplinario del paciente obeso. 
Lo anterior exige toda una infraestructura de tipo administrativo, locativo, humano, instrumental y la elección de los mejores proveedores de insumos presentes en el mercado; además, un correcto comportamiento ético y respetuoso hacia el paciente. Ética que comienza con un enfoque adecuado del paciente hacia el procedimiento ideal, que no sólo dependa del tipo de obesidad, sino del estado general de la persona y de las condiciones socio-culturales y medio ambientales en las que se desenvuelva.
En consecuencia, hoy en día los pacientes y las entidades de medicina prepagada y EPS están volviendo sus mirada hacia aquellos centros o instituciones de reconocido prestigio, que tienen como objetivo primario la seguridad del paciente y que han incorporado dentro de su portafolio de servicios los centros de excelencia. 
Terapias alternativas
Cuando se trata de terapias alternativas no quirúrgicas y de uso temporal para el tratamiento de la obesidad, el  balón Intragástrico resulta indicado en pacientes que corren riesgos de salud significativos por su obesidad, y que no han conseguido o mantenido una reducción de peso con ayuda de un programa de control de peso supervisado. 
El balón intragástrico está diseñado para ayudar en la reducción de peso al ocupar parcialmente el estómago y causar la sensación de saciedad permanente. El balón se sitúa en el estómago y se llena con solución salina para que este órgano se expanda y adopte una forma esférica. Su colocación, al igual que su extracción, se hace mediante una endoscopia digestiva superior. Durante el procedimiento se comprueba que no exista contraindicación alguna para la colocación, tal como: várices esofágicas, úlceras gástricas o duodenales, hernias hiatales grandes o tumores gástricos. El procedimiento es ambulatorio y no requiere anestesia general, solamente una sedación superficial y, aunado a un buen hábito alimenticio y algo de actividad física regular, le permite al paciente reducir un promedio  de 15 a 18  kilos. El periodo máximo de uso del balón es de 6 meses.