COMBATE EL CÁNCER DE MAMA
Una de cada 8 mujeres se ve afectada por cáncer mamario. A pesar de esta altísima incidencia, existen altas posibilidades de cura gracias a la prevención y al diagnóstico precoz.
Se aproxima la celebración del Día Internacional contra el cáncer de mama, actividad que busca sensibilizar a la población sobre la importancia de esta enfermedad. Esta y muchas otras iniciativas educativas y de concientización han ayudado enormemente a que el porcentaje de muertes por cáncer de mama observe una reducción significativa en los últimos 20 años.
Es claro que los resultados exitosos de las campañas tienen mucho que ver con el gran número de alternativas terapéuticas existentes; pero sin lugar a dudas, deben darse los mayores créditos a las estrategias de prevención y diagnóstico precoz que tienen su fundamento en un adecuado manejo de la información referente al tema y en el aprendizaje y puesta en marcha, por parte de las mujeres, de hábitos saludables que limiten la posible incidencia de este flagelo.
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Mejora tu estilo de vida: ¡PROTÉGETE!
Ten en cuenta y pon en práctica las siguientes medidas de prevención primaria: Disminuye la grasa en tu organismo
Las células grasas producen hormonas denominadas estrógenos. Antes de la menopausia, estos son secretados (eliminados) por los ovarios; pero después dejan de ejercer dicha función, por lo que es frecuente tener un exceso de estrógeno después de la menopausia. El exceso de estrógeno (producido por el exceso de células grasas) aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de mama; al mismo tiempo, el exceso de grasa del vientre representa un mayor riesgo de cáncer de mama en comparación con la de las caderas o extremidades.
Por lo tanto:
• Intenta estar delgada, pero nunca con una delgadez por debajo de lo normal. • Evita la vida sedentaria. Para reducir el riesgo de cáncer son necesarios, diariamente, durante al menos 5 días a la semana, entre 35 minutos y una hora de actividad física. • Que no te falte la vitamina D. Come alimentos ricos en vitamina D y exponte al sol unos minutos diarios (sin excederte). • Come alimentos con menos grasas. Al hablar de grasas nos referimos a la grasa animal (carnes rojas, huevos, manteca, lechón, leche cremosa, embutidos, pescados grasos, etc.) Los alimentos grasos no deben exceder del 25 al 30% de calorías de nuestra dieta. Los alimentos ricos en fibras nos protegen. Las vitaminas A, C y E también ayudan. • Evita tomar más de una bebida alcohólica al día. Si tomas, que no sea más de una bebida (una copa). El riesgo aumenta cuando tomas más. • Cuidado con los anticonceptivos orales. Estudios sugieren que los anticonceptivos orales podrían aumentar el riesgo de cáncer de mama. Igualmente, una vez cesa el uso de píldoras anticonceptivas el riesgo disminuye. Pueden considerarse otros métodos anticonceptivos, especialmente si estás en mayor riesgo conocido. • La lactancia materna ayuda. Amamanta a tus bebés por lo menos durante seis meses.. Los estudios parecen bastante convincentes en el hecho de que las madres que amamantan reducen su riesgo de cáncer de mama. • Cuidado con los tratamientos de reemplazo hormonal (TRH), cada vez más comunes para evitar los síntomas de la menopausia, pueden aumentar su riesgo de cáncer de seno. • Sométete periódicamente a exámenes médicos preventivos. Suele haber un largo período "silencioso" entre la etapa de iniciación del cáncer de mama y la aparición de síntomas, los exámenes preventivos intentan encontrar el cáncer en esta etapa, cuando es más fácil tratarla con éxito. Una vez al año haz una mamografía, y aprende a hacerte un autoexamen mensual.
Ante cualquier duda, consulta a tu médico.
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