Duermo y me renuevo 

 
Una apariencia fresca y atractiva depende en gran medida de la forma y el tiempo que le dedicamos a nuestro descanso. Dormir bien contribuye a nuestra salud, nos ayuda a desempeñarnos mejor en todas nuestras actividades, evitar los signos prematuros del envejecimiento y a mantener un peso adecuado.
 
Lo más recomendable es dormir plenamente ocho horas diarias, no hacerlo predispone a sufrir de insomnio crónico, problemas de espalda, problemas gástricos, dolores musculares; incluso personas que duran varios días sin poder conciliar el sueño pueden sufrir trastornos mentales.
 

Consejos para un buen descanso:

Descansar en un colchón adecuado, preferiblemente ortopédico o semiortopédico, con una almohada que mantenga la cabeza alineada para no crear traumatismos en la columna vertebral y amanecer sin ningún tipo de molestias.
 
Dormir lo suficiente, es decir ocho horas diarias. Si el ritmo de vida no lo permite, dedicarle mínimo seis horas al descanso es fundamental.
 
Acondicionar el ambiente: la intensidad de luz, el ruido, la temperatura, etc. La cafeína, la nicotina o el alcohol aumentan los niveles de energía y tensión estos elementos afectan un buen sueño.