
Somos lo que comemos y aunque parezca increíble cualquier exceso afecta nuestra salud y la forma como nos sentimos y nos vemos. Una nutrición balanceada es la mejor manera de llevar una vida plena, y lo mejor, está a tu alcance, sólo debes tomar la decisión de cambiar tus hábitos.
Para alimentarse bien, lo más importante es saber combinar los alimentos para que las propiedades nutritivas que tengas en tu plato, sean las que realmente necesitas, con un buen balance de macronutrientes como proteínas, carbohidratos y grasas saludables y que las kilocalorias sean bajas.
En tu alimentación diaria debes tener:
- Carbohidratos como arroz, pan, pasta, granos, cereales.
- Proteínas como la soya, leguminosas y de origen animal.
- Grasas preferiblemente poliinsaturadas, monoinsaturadas.
- Vitaminas hidrosolubles como liposolubles.
- Alimentos ricos en fibra de origen vegetal y las frutas.
- Consumo de lácteos y sus derivados.
- Consumo de agua.
Es importante tener en cuenta que:
- Para las personas vegetarianas los productos de soya y sus derivados pueden reemplazar la proteína animal y son más beneficiosos para la salud.
- Aumentar el consumo de frutas y verduras que proporcionan bienestar a nuestro organismo y belleza exterior.
- No consumir productos mas conocidos como comida chatarra.
Los buenos habitos alimenticios nos indican que debemos ingerir porciones pequeñas de comida, masticando muy bien cada bocado con el fin de saciarnos más rápido.