Tecnica quirúrgica:
La vía más frecuente empleada por los cirujanos plásticos es a través de as areolas, realizando una incisión en la mitad inferior de cada una de ellas hará acceder a la zona anterior o posterior del músculo pectoral (según sea el caso), donde se hará el bolsillo quirúrgico que dará espacio a los implantes. Otras vías de colocación son a través de las axilas y a nivel del pliegue que hace la mama en su parte inferior. En general, cada técnica tienes sus ventajas y desventajas: Submuscular: Es la más utilizada. Al tener más tejido por encima, la prótesis está más oculta y por lo tanto más natural. El pectoral sujeta mejor la prótesis y evita la caída de la mama con los años. La movilización del músculo duele durante los primeros días. Subglandular: El dolor es menor que en la técnica anterior. Se utiliza en senos caídos y en mujeres que han desarrollado bastante sus músculos pectorales (culturistas). El borde superior de las prótesis se nota más, por lo que puede ser muy evidente su presencia en mujeres delgadas. Incisiones: Hay tres tipos de incisiones y estas pueden realizarse en el pliegue submamario, alrededor de la areola o en la axila. Lo importante es que estas incisiones sean lo menos visibles posible. Periareolar: es muy poco evidente, se realiza en la mitad inferior del perímetro de la areola. Es la más utilizada, pero está limitada en algunas ocasiones por la presencia de areolas muy pequeñas. Submamaria: requiere no tener que modificar el surco submamario; se emplea en las mamás que están un poco caídas y es imperativa en las areolas menores de 2 cm de diámetro. Se trata de una incisión un poco más evidente que la anterior. Axilar: es la incisión más oculta que hay, excepto si se levantan los brazos. Empleando esta técnica, existe un mayor porcentaje de malposiciones o asimetrías, ya que desde esta posición es muy difícil que los bolsillos quirúrgicos de ambas prótesis sean simétricos. |